la integración es la esencia del bienestar

Así como la felicidad no es un estado permanente, tampoco lo es el sufrimiento. El sufrimiento es parte de la condición humana. Pero toda situación, por extrema que sea, contiene un potencial. No estoy diciendo que las desgracias sean maravillosas. No. Estoy diciendo que cuando las adversidades ocurren, por más paradójico que sea, pueden llevarnos a una búsqueda que implique un nuevo grado de conciencia, una nueva visión sobre la existencia.

Preguntarse “¿qué voy a hacer con mi dolor?” implica ir hacia nuevas posibilidades, desarrollar nuevas herramientas, reconocer sensaciones y emociones que permitan un afrontamiento trasformador de cualquier situación vital.

Para que esto ocurra es imprescindible recibir apoyo, no quedarnos solos o aislarnos. Cualquiera sea la problemática que nos atraviese, el espacio terapéutico va al encuentro con vos mismo, en un clima de seguridad, respeto y confianza, para enfrentar aquellos trastornos y disfunciones que afectan tu vida cotidiana.

Problemáticas Frecuentes